Wilmar Mejía, quien acaba de dejar su cargo en la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), se pronunció sobre las recientes acusaciones de que el presidente Gustavo Petro habría ordenado interceptar al abogado Abelardo de la Espriella. Mejía calificó estas afirmaciones como imprecisas en un trino publicado en redes sociales.
El debate surge en medio de cuestionamientos sobre el uso de las herramientas de inteligencia estatal para supuestamente vigilar a opositores políticos y figuras públicas. Mejía enfatizó que no existen pruebas concretas que confirmen las interceptaciones mencionadas.
Este pronunciamiento es relevante para quienes siguen la política colombiana, pues pone en duda la veracidad de denuncias que podrían afectar la imagen del gobierno actual y su manejo de los organismos de inteligencia.
La aclaración de Mejía contribuye a contextualizar la polémica y sugiere la necesidad de pruebas claras antes de aceptar acusaciones que involucren al presidente y funcionarios de alto nivel.
Información basada en reportes publicados por El Tiempo. Fuente original








