El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la extensión por cinco días del ultimátum que exige a Irán reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, vía crucial para el transporte del 20% del petróleo mundial. Además, suspendió temporalmente la amenaza de atacar plantas eléctricas iraníes, buscando dar espacio a las negociaciones en curso.
Trump comunicó esta decisión a través de su plataforma Truth Social, justo antes de que venciera el plazo inicial de 48 horas. Según el mandatario, Washington y Teherán han entablado conversaciones que describió como «muy buenas y productivas», con la posibilidad de alcanzar «una resolución completa y total» al conflicto.
La pausa en los ataques está condicionada al resultado de estas negociaciones, que continuarán durante toda la semana, afirmó Trump.
Esta medida ocurre en un contexto de creciente tensión en Medio Oriente, donde el conflicto, en su cuarta semana, ha escalado con ataques a infraestructuras energéticas, bombardeos en varios frentes y amenazas directas entre ambos países. El enfrentamiento ha provocado más de 2,000 muertos, afectado rutas aéreas clave y elevado significativamente los precios del petróleo.
El estrecho de Ormuz permanece parcialmente restringido tras acciones iraníes en respuesta a ataques estadounidenses e israelíes. Aunque Irán afirma que la ruta sigue abierta, limita el paso a embarcaciones de sus adversarios, lo que ha generado un aumento inmediato en los costos del crudo y repercusiones en el precio de bienes básicos a nivel global.
Antes del anuncio de Trump, Irán advirtió que respondería con ataques a infraestructuras eléctricas en la región del Golfo e incluso con el minado del Golfo Pérsico si se concretaban bombardeos estadounidenses.
Información basada en reportes publicados por Diario Libre. Fuente original.








