El Senado de la República Dominicana analiza una iniciativa para modificar la Ley 50-88 sobre drogas y sustancias controladas. El proyecto busca eliminar la pena de prisión para personas detenidas por consumo o posesión de drogas, sustituyéndola por la remisión obligatoria a programas de evaluación, orientación y tratamiento.
Actualmente, el artículo 75 de la ley establece que la «simple posesión» puede ser sancionada con prisión de seis meses a dos años y multas entre 1,500 y 2,500 pesos. La propuesta, impulsada por el senador Edward Espiritusanto (La Romana-Fuerza del Pueblo), elimina esta sanción penal y ordena que las autoridades envíen a los afectados a programas médicos y sociales diseñados por el Ministerio de Salud Pública.
De aprobarse, esta reforma significaría que quienes sean sorprendidos con drogas para consumo personal no enfrentarán cárcel, sino atención y rehabilitación obligatoria. Sin embargo, el proyecto mantiene sin cambios las sanciones para distribuidores, intermediarios, traficantes y patrocinadores del narcotráfico, con penas que van desde tres hasta veinte años de prisión y multas elevadas.
Este cambio responde a una visión más orientada a la salud pública y al tratamiento que a la penalización estricta, buscando reducir riesgos y daños asociados al consumo de drogas.
Información basada en reportes publicados por Diario Libre. Fuente original.








