El presidente de Colombia, Gustavo Petro, reiteró su firme rechazo al uso del fracking para la explotación petrolera en el país. En respuesta a solicitudes de algunas empresas que plantean aplicar esta técnica ante la reducción de las reservas petroleras, Petro enfatizó que el agua es la principal riqueza nacional y debe ser protegida.
Esta postura mantiene vigente la prohibición del fracking, una práctica que consiste en fracturar rocas para extraer hidrocarburos, pero que genera preocupación por sus posibles impactos ambientales, especialmente sobre los recursos hídricos.
El mandatario ha defendido que priorizar la conservación del agua es fundamental para el futuro del país, dejando claro que no cederá ante presiones empresariales que podrían poner en riesgo este recurso vital.
La decisión tiene implicaciones directas para la industria petrolera colombiana, que enfrenta desafíos por la disminución de reservas. Sin embargo, el gobierno apuesta por alternativas que no comprometan el medio ambiente ni la disponibilidad de agua para la población.
Información basada en reportes publicados por El Tiempo.
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