En los juicios, los documentos son pruebas clave que pueden determinar responsabilidades civiles y penales. Cuando la autenticidad de un documento es cuestionada, no solo se discute el fondo del caso, sino que se abre la posibilidad de un proceso penal adicional.
Un caso reciente ha puesto este tema en el centro del debate: una minuta que supuestamente acredita la donación de un vehículo involucrado en un accidente mortal ha sido cuestionada. El documento mostraba un sello atribuido a la notaría de Donato Carpio Vélez, quien negó su autenticidad y afirmó que no existe registro alguno de esa transferencia en sus archivos. La defensa, por su parte, asegura que el contrato fue firmado, aunque no formalizado ante registros públicos.
Este enfrentamiento destaca las consecuencias legales de presentar documentos falsos o presuntamente falsos ante jueces, fiscales o entidades administrativas.
Según Andy Carrión Zenteno, socio del Estudio Carrión Abogados, el fraude procesal ocurre cuando alguien intenta engañar a una autoridad judicial o funcionario público con documentos falsos para obtener una resolución favorable. Si una persona presenta ante una autoridad un documento que luego es desmentido por la notaría que supuestamente lo emitió, podría considerarse que el documento fraudulento tiene la finalidad de obtener alguna resolución judicial o administrativa en su favor
, explica.
El engaño dirigido a la autoridad es el núcleo del delito, sin importar si se logra o no el resultado esperado. En la misma línea, André Sota Sánchez, profesor de Derecho Penal, añade que no es necesario que se emita una resolución contraria a la ley para que se configure el fraude procesal, basta con el uso de medios fraudulentos para inducir a error a un funcionario.
En cuanto a la falsedad documental, Carrión explica que este término incluye tanto la falsificación de documentos públicos como privados. En el caso de documentos públicos, como escrituras notariales, debe probarse que fueron emitidos por un funcionario con autoridad. De lo contrario, se consideran privados.
Por su parte, Sota detalla que la falsedad documental implica insertar hechos falsos en un documento, mientras que la falsificación abarca la creación total o parcial de un documento falso. Además, falsificar un sello puede ser un delito independiente.








