París enfrenta una grave crisis en el cuidado infantil tras la suspensión de 31 monitores escolares por presuntos abusos sexuales en actividades extraescolares. Desde principios de 2026, un total de 78 monitores han sido suspendidos, según anunció el nuevo alcalde Emmanuel Grégoire.
Los monitores escolares, contratados y formados por la ciudad, son responsables de cuidar a los niños después de clases hasta que sus padres los recojan. En 2025, la ciudad ya había suspendido a 30 monitores, con 16 implicados en sospechas de agresiones sexuales.
Grégoire asumió el cargo el mes pasado y reconoció que se ha cometido un “error colectivo” al tratar estos casos como incidentes aislados, cuando en realidad reflejan un riesgo y un posible código de silencio sistémico. El alcalde, de 48 años, confesó que también fue víctima en su infancia, y prometió un enfoque de «tolerancia cero».
Para combatir esta problemática, París destinará 20 millones de euros a un plan que incluye la creación de una comisión independiente con total libertad para investigar los procedimientos. El alcalde adelantó que las medidas comenzarán a implementarse de inmediato.
Entre las acciones previstas están mejorar la selección y formación de los monitores, establecer canales claros para denunciar abusos y garantizar transparencia con las familias. Grégoire afirmó que la indignación de los padres es «legítima» y prometió mantenerlos informados.
Esta situación ocurre en un contexto político tenso, ya que la oposición responsabilizó a la exalcaldesa Anne Hidalgo por no enfrentar adecuadamente estos casos.
Información basada en reportes publicados por Diario Libre.
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