Paloma Valencia, candidata presidencial por el Centro Democrático en Colombia, anunció que, en caso de llegar al poder, no impulsará más procesos de negociación con grupos armados ilegales. En cambio, plantea una política centrada en el sometimiento a la justicia y una estrategia de seguridad más firme.
En una entrevista con CNN en Español, Valencia expresó que Colombia ha vivido más de 32 intentos de paz sin éxito y que aún sigue siendo uno de los países con mayores índices de violencia. Por ello, considera que la solución no está en nuevas negociaciones.
La senadora propuso una ley que obligue a los miembros de grupos armados a entregar las armas, reparar a las víctimas y cumplir penas en prisión. En sus palabras, “la violencia está proscrita en la política” y “los crímenes se pagan en la cárcel”.
Actualmente, el gobierno de Gustavo Petro mantiene diálogos con grupos como el ELN y disidencias de las FARC, aunque sin avances concretos, mientras la violencia se intensifica en zonas rurales con cultivos ilícitos y minería ilegal.
Valencia también sugirió que la estrategia de seguridad debe incluir acciones militares en las zonas afectadas y establecer alianzas con Estados Unidos y países europeos para combatir las economías ilegales relacionadas con el narcotráfico.
Esta postura representa un contraste con la política actual y podría influir notablemente en el rumbo del país si Valencia llega a la presidencia.
Información basada en reportes publicados por CNN en Español.








