El Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) está investigando la deflagración ocurrida en una estación de válvulas del ducto de Camisea, en el kilómetro 43 del distrito de Megantoni, Cusco. La entidad busca determinar si el concesionario cumplió con las normas técnicas y de seguridad o si hubo incumplimientos que podrían motivar sanciones.
Paralelamente, Osinergmin evalúa si la interrupción temporal del servicio de transporte de gas natural derivada del incidente puede considerarse un evento de «fuerza mayor», según la Resolución de Consejo Directivo N.º 255-2021-OS/CD. El concesionario notificó previamente esta alteración y tiene hasta hoy, 20 de marzo, para fundamentar su solicitud. En casos excepcionales, podría pedir una extensión de 15 días hábiles, que será evaluada por el regulador.
Para calificar el evento como fuerza mayor, se analizará si se trató de un hecho inevitable, imprevisible o ajeno a la voluntad del operador, como un desastre natural. Desde el inicio de la emergencia, Osinergmin ha desplegado equipos en campo, entrevistando al personal involucrado y revisando registros audiovisuales para esclarecer las causas y verificar el cumplimiento de las normas.
En 2025, Osinergmin realizó 97 fiscalizaciones a la infraestructura del concesionario relacionadas con el transporte de gas natural y líquidos de gas natural. En particular, en el kilómetro 43, las inspecciones hechas entre marzo y agosto no detectaron observaciones. Entre agosto de 2004 y febrero de 2018 se registraron 13 incidentes en el ducto, que implicaron sanciones, pero no hubo reportes posteriores hasta este evento.
Osinergmin reafirmó que actúa con autonomía y rigor técnico para proteger la seguridad de la infraestructura energética del país.
Información basada en reportes publicados por Gestión. Fuente original








