El próximo 1 de abril marca el inicio del nuevo modelo de pasaportes en Colombia, un cambio que busca modernizar el documento pero que aún enfrenta desafíos legales que podrían afectar su continuidad. La Imprenta Nacional, encargada de su producción, debe demostrar su confiabilidad ante países como Portugal, que han expresado reservas sobre el nuevo formato. Además, se espera que Francia defina próximamente su postura frente a este cambio.
Esta transición es relevante para los colombianos que viajan al exterior, pues la aceptación de los nuevos pasaportes por parte de países socios es fundamental para garantizar su uso sin inconvenientes. Las demandas en curso generan incertidumbre sobre si el nuevo diseño cumplirá con todos los estándares internacionales y si los países aliados lo reconocerán plenamente.
La Imprenta Nacional se encuentra en una situación crítica, pues su credibilidad internacional está en juego. La respuesta de naciones europeas como Portugal y Francia será decisiva para el éxito o fracaso del nuevo esquema.
Información basada en reportes publicados por El Tiempo. Fuente original








