El Ministerio de Educación de República Dominicana enfrenta un costo millonario debido a un nudo legal que afectó la construcción de escuelas durante la gestión del presidente Luis Abinader. Esta situación obligó al Minerd a recurrir a líneas de crédito para avanzar con las obras, generando más de RD$1,768 millones en intereses.
Según documentos oficiales, los contratistas recibieron un adelanto del 20 % del contrato, mientras que el 80 % restante fue financiado por el Banco de Reservas a través de créditos. Estos préstamos implicaron el pago de intereses que el Ministerio de Educación debió asumir.
El problema se originó porque el 79 % de las obras escolares no consideraban variaciones en diseño ni adecuación de terrenos. Tras un recálculo, los costos aumentaron más del 25 %, límite máximo permitido por la Ley 47-25 de Compras y Contrataciones para obras públicas. Esta restricción creó el llamado “nudo legal”, que ralentizó los pagos y el avance de los proyectos.
Además, en gobiernos anteriores no se habían identificado ni asignado adecuadamente los terrenos para muchas escuelas. Posteriores revisiones detectaron que varios terrenos tenían condiciones topográficas que requerían trabajos adicionales, aumentando aún más los costos.
Para enfrentar esta situación, en mayo de 2021 se aprobó la Ley 118-21 de terminación de obras públicas inconclusas, permitiendo reformular presupuestos y continuar con los proyectos, incluyendo los escolares.
Durante esta gestión se han construido 214 planteles con una inversión total de RD$17,813,962.58. Sin embargo, aún quedan pendientes 72 centros educativos, que comprenden 979 aulas, debido a los problemas legales y técnicos encontrados.
Esta experiencia refleja cómo los problemas de planificación y la rigidez legal pueden encarecer y retrasar proyectos clave para la educación.
Información basada en reportes publicados por Diario Libre. Fuente original








