El Ministerio Público ha solicitado formalmente que se abra un juicio de fondo contra Antonio y Maribel Espaillat López, propietarios de la discoteca Jet Set, vinculados a la tragedia ocurrida hace casi un año. Durante la audiencia, los fiscales presentaron un resumen del expediente acusatorio, que consta de 156 páginas, y pidieron al juez Reymundo Mejía Zorrilla que mantenga las medidas de coerción vigentes contra los hermanos Espaillat.
Estas medidas incluyen una garantía económica de 50 millones de pesos, presentación periódica y prohibición de salida del país. Además, se solicitó la inmovilización de sus productos bancarios y otros bienes muebles e inmuebles para asegurar recursos a favor de las víctimas y los actores civiles en el proceso.
La audiencia fue aplazada para el 20 de abril, fecha en la que terceros civilmente imputados y nuevos querellantes podrán conocer los detalles de la acusación. Esta solicitud se produce a pocos días de cumplirse un año del desplome del techo de la discoteca durante un concierto del merenguero Rubby Pérez, uno de los fallecidos en la tragedia.
El colapso causó la muerte de 236 personas y dejó más de un centenar de heridos. Según el Ministerio Público, la tragedia fue producto de la «conducta negligente e imprudente» de los hermanos Espaillat López, responsables de la discoteca.
Información basada en reportes publicados por Diario Libre. Fuente original








