La seguridad en el Estrecho de Ormuz, una vía marítima vital para el suministro energético mundial, está en el centro de la atención internacional. Más de 20 naciones, en su mayoría europeas junto a Emiratos Árabes Unidos y Bahréin, manifestaron este sábado su compromiso para garantizar un paso seguro en esta ruta clave.
En un comunicado conjunto, las naciones denunciaron con firmeza los recientes ataques atribuidos a Irán contra buques comerciales y infraestructuras civiles en el Golfo, incluyendo instalaciones de petróleo y gas. Además, reprocharon el cierre de hecho del Estrecho por parte de fuerzas iraníes.
Los países firmantes expresaron su voluntad de colaborar en los esfuerzos necesarios para mantener la libertad de navegación, agradeciendo la participación activa de aquellos que ya están involucrados en la planificación de estas acciones.
Este anuncio se produce en un contexto de tensión creciente, tras una operación militar de Estados Unidos que impactó una instalación subterránea iraní donde se almacenaban misiles de crucero. Según el almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central de EE.UU., esta acción también destruyó sitios de inteligencia y radares usados para vigilar movimientos navales, reduciendo así la capacidad de Irán para amenazar el Estrecho.
La estabilidad en esta zona es crucial para el público global, ya que cualquier interrupción afecta directamente los precios internacionales del gas y el petróleo, recursos esenciales para la economía mundial.
Información basada en reportes publicados por Diario Libre. Fuente original.








