En el Día Mundial del Agua, se revela que más de 11 millones de peruanos no tienen acceso a servicios adecuados de agua potable. Esta cifra proviene del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) y la Encuesta Nacional de Programas Presupuestales (Enapres), que evidencian una problemática estructural que exige soluciones inmediatas en infraestructura y educación.
De este total, 3,5 millones de personas no están conectadas a la red pública de agua, mientras que 7,6 millones carecen de servicios de alcantarillado. Esta brecha en servicios básicos expone a la población a riesgos sanitarios continuos y pone en evidencia las desigualdades existentes en el país.
El panorama se agrava con el impacto del cambio climático, que podría reducir al 60% la disponibilidad actual de agua potable en las próximas cuatro décadas. La capital, Lima, enfrenta una situación particularmente crítica, disponiendo de solo 125 metros cúbicos de agua por habitante al año, cifra ocho veces inferior al umbral de escasez definido por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esto posiciona a Lima entre las ciudades con mayor estrés hídrico de la región.
Ante este escenario, Aquafondo, el Fondo de Agua para Lima y Callao, impulsa la campaña “Guardianes del Agua”, dirigida a niños y sus familias para fomentar una cultura de uso responsable desde la infancia. Mariella Sánchez, directora ejecutiva de Aquafondo, señala que en ciudades desérticas como Lima, donde la escasez hídrica es un desafío prioritario, es vital promover hábitos de cuidado del agua desde los hogares.
La situación actual demanda acciones integrales para garantizar el acceso equitativo y sostenible al recurso hídrico en el país.
Información basada en reportes publicados por Gestión. Fuente original








