La tensión en Medio Oriente se ha elevado tras una escalada simultánea de ataques entre Irán e Israel que podrían impactar gravemente la estabilidad regional. Israel informó haber eliminado a más de 40 combatientes de Hezbollah y haber atacado infraestructuras en el sur del Líbano mediante operaciones coordinadas por aire, mar y tierra.
Las Fuerzas de Defensa israelíes indicaron que sus bombardeos destruyeron centros de mando, depósitos de armas y plataformas de lanzamiento, además de posiciones de misiles antitanque. La armada atacó instalaciones de almacenamiento de armamento, mientras que en tierra se produjeron enfrentamientos directos y neutralización de células armadas.
En total, Israel afirma haber desmantelado más de 180 infraestructuras vinculadas a Hezbollah, incluyendo escondites subterráneos y depósitos de armas, y confiscó misiles antitanque, fusiles Kalashnikov, municiones y granadas.
En paralelo, Irán anunció el inicio de una nueva fase de su ofensiva militar, denominada «True Promise 4», dirigida por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. Esta operación incluye ataques con misiles contra Israel y bases estadounidenses en Kuwait y Arabia Saudita.
Esta escalada ocurre tras un discurso reciente de Donald Trump y amplía el conflicto a múltiples frentes en la región, aumentando las preocupaciones internacionales sobre una posible escalada mayor.
Información basada en reportes publicados por Diario Libre. Fuente original.








