En un contexto donde Brasil y México no forman parte de la coalición anticartel coordinada por Estados Unidos, el presidente colombiano Gustavo Petro ha activado una diplomacia directa con estos países. Petro sostuvo conversaciones con el mandatario brasileño Lula da Silva y la jefa de gobierno de Ciudad de México, Claudia Sheinbaum.
Esta estrategia busca reforzar la colaboración regional para enfrentar el crimen organizado y el narcotráfico, temas que afectan directamente la seguridad y estabilidad de América Latina. La ausencia de Brasil y México en la alianza impulsada por el expresidente Donald Trump genera un vacío que Petro intenta suplir a través del diálogo bilateral.
La iniciativa de Petro revela un enfoque propio para abordar el desafío del narcotráfico, priorizando la cooperación entre países latinoamericanos. Estas conversaciones podrían abrir espacio para futuras acciones conjuntas que complementen los esfuerzos internacionales en la lucha contra los carteles.
Esta dinámica diplomática adquiere relevancia para los ciudadanos y gobiernos de la región, pues impacta en la seguridad, economía y política interna de estos países.
Información basada en reportes publicados por El Tiempo.
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