El Salvador dio un paso decisivo en su sistema judicial al aprobar una reforma constitucional que autoriza la cadena perpetua para quienes sean condenados por homicidio, violación o terrorismo. La medida, solicitada por el gobierno de Nayib Bukele, fue respaldada por 59 de 60 votos en la Asamblea Legislativa.
Hasta ahora, la Constitución prohibía esta pena, pero con la reforma al artículo 27 se establece que esta sanción solo aplicará a estos tres delitos graves, excluyendo cualquier tipo de prisión por deudas o castigos inhumanos.
El ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, destacó que la reforma busca eliminar la presencia de homicidas y violadores en la sociedad salvadoreña. Por su parte, la diputada oficialista Suecy Callejas afirmó que la ley marca el fin de una “era de impunidad” y asegura que los responsables de crímenes que dañaron a las familias no volverán a las calles.
Esta aprobación contó con un apoyo inédito del partido opositor Alianza Republicana Nacionalista, que respaldó la iniciativa por primera vez. La reforma fue presentada por el gabinete de seguridad y aprobada rápidamente, sin mayor debate.
La medida impacta directamente en el sistema penitenciario y la política criminal del país, reflejando una postura firme contra los delitos que más afectan a la población.
Información basada en reportes publicados por CNN.








