Para quienes siguen la política y la economía dominicana, es clave que los discursos de rendición de cuentas se sometan a un análisis riguroso y técnico. Daniel Toribio, economista y dirigente de Fuerza del Pueblo, enfatiza que en democracias consolidadas, el control no termina cuando el presidente termina su mensaje, sino que comienza la verificación de cada dato, comparación y promesa.
Toribio explica que es común en el debate público escoger puntos de comparación favorables para mostrar resultados positivos. Como ejemplo, menciona la deuda pública dominicana, donde comparar la cifra actual con 2020 puede ser engañoso por el impacto de la pandemia. Usando 2019 como referencia, antes del COVID-19, la deuda consolidada era 53.46 % del PIB, y para 2025 se proyecta en 58.5 %, un aumento de cerca de cinco puntos porcentuales.
Además, según datos de la Dirección General de Crédito Público, la deuda del Sector Público No Financiero subió de 45.4 % del PIB en 2023 a 46.3 % en 2024 y se espera que alcance 47.9 % en 2025.
Toribio sostiene que el debate público mejora cuando las afirmaciones se contrastan con evidencia sólida. La rendición de cuentas debe incluir análisis y auditorías para que la ciudadanía tenga información clara y precisa.
Información basada en reportes publicados por Diario Libre.








